Hay días en los que parece que el universo se puso de acuerdo. Te despiertas con dolor de garganta, la nariz está tapada, empieza la tos, el estómago lleva horas haciendo ruidos extraños y, para completar el panorama... llega tu periodo.
¿En serio todo junto? Aunque parezca una mala broma, no eres la única. Muchas mujeres sienten que cuando están menstruando son más propensas a enfermarse o que cualquier malestar se vuelve mucho más intenso.
No es que la menstruación te enferme. La menstruación no provoca una gripe ni una infección intestinal.
Lo que ocurre es que durante esos días el cuerpo experimenta cambios hormonales importantes que pueden hacer que algunos síntomas se sientan con mayor intensidad o que coincidan con otros padecimientos.
Las prostaglandinas, unas sustancias que ayudan al útero a contraerse para expulsar el endometrio, también pueden actuar sobre el intestino.
Por eso no es raro que durante los primeros días del periodo aparezcan:
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Diarrea.
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Cólicos más intensos.
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Náuseas.
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Inflamación abdominal.
Y si además ya estabas incubando un resfriado o una infección viral, la sensación de agotamiento puede multiplicarse.
¿Por qué todo parece pegar más fuerte?
Durante la menstruación es común presentar:
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Menor energía.
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Dolores musculares.
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Cambios en el apetito.
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Alteraciones del sueño.
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Mayor sensibilidad al dolor.
Ahora imagina sumar a eso fiebre, congestión nasal o molestias digestivas.
No es que tu cuerpo esté "fallando"; simplemente está enfrentando dos procesos al mismo tiempo.
Entonces... ¿Qué hago si me pasa? Antes que nada, escucha a tu cuerpo.
Si puedes descansar, hazlo. Si tienes diarrea o fiebre, mantente bien hidratada.
Come alimentos ligeros y evita automedicarte, especialmente con antibióticos si no han sido indicados por un profesional de la salud.
Si el dolor menstrual es diferente al de siempre, el sangrado es excesivo o los síntomas respiratorios o digestivos empeoran o duran varios días, es importante buscar atención médica.
Existe una frase que muchas mujeres escuchan desde adolescentes:
"Es normal, no es para tanto."
Y aunque algunos cambios durante la menstruación son esperados, vivir incapacitada cada mes, tener un dolor insoportable o presentar síntomas que interfieren con tu vida diaria no debería normalizarse.
Del mismo modo, asumir que toda diarrea, fiebre o dolor abdominal es "por la regla" puede retrasar el diagnóstico de otros problemas de salud.
La próxima vez que llegue el "combo"...
No te culpes por sentirte agotada.
No minimices lo que sientes.
Y, sobre todo, no pienses que pedir ayuda es exagerar.
Conocer cómo funciona tu cuerpo también es una forma de cuidarlo.
Aviso importante
La información presentada en este blog tiene fines educativos e informativos y no sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento de un profesional de la salud. Si presentas síntomas persistentes, dolor intenso, fiebre, deshidratación o cualquier otra molestia que te preocupe, consulta a tu médico para recibir una evaluación personalizada y surte tus medicamentos en FarmaLeal.
